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Trastorno de Ansiedad o Ataque de Pánico

Las personas que tienen este problema viven en el miedo y de esa forma paradójicamente no viven. Para ellos, de noche viven su día y en su día adelantan la llegada de la noche, porque todo el tiempo están anticipando el futuro amenazante para intentar controlar y prevenir que la ansiedad, ese monstruo, no los atrape.

El miedo es una emoción básica necesaria para nuestra supervivencia, pero cuando se extrema puede convertirse en una frontera que genera bloqueo, invalidez y sufrimiento. Cuando se transforma en un problema, puede derivar en estos tipos de trastornos:

  • Fobias Específicas

  • Ataque de pánico

  • Agorafobia

  • Claustrofobia

  • Ansiedad generalizada.

  • No tomar responsabilidades

  • Fobia de impulsión o fijaciones obsesivas

  • Fobias sociales

  • Trastorno por estrés pos traumático

  • Dismorfofobia

 

¿Qué es una crisis de ansiedad o ataque de pánico?

Un ataque de pánico se da cuando el miedo supera un cierto umbral, provocando la alteración de los síntomas fisiológicos espontáneos, como fuerte latido del corazón, respiración agitada, sudoración repentina, temblor de manos o piernas, presión en la cabeza, mareos, visión borrosa, etc. Cuando una persona, por esta alteración, siente miedo de perder el control o enloquecer o morirse, está padeciendo un ataque de pánico.

 

¿Cuáles son los síntomas del ataque de pánico?

Cuando se sufre un ataque, se siente malestar acompañado de una serie de síntomas que se sienten de forma brusca y por un tiempo determinado. Los síntomas de un ataque de pánico suelen ser los siguientes:

 

Se sufren generalmente de 4 o más de la siguiente lista:

  • Palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardíaca

  • Sudoración repentina

  • Escalofríos o sofocaciones

  • Temblores o espasmos musculares

  • Sensación de ahogo o falta de aliento

  • Sensación de atragantarse

  • Opresión en el tórax

  • Parestesias (sensación de que se te duerme alguna parte del cuerpo hormigueo)

  • Miedo a perder el control o volverse loco

  • Miedo a morir

  • Náuseas o molestias en el abdomen

  • Inestabilidad, mareo o desmayo

  • Desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (estar separado de uno mismo)

  • Campo de visión limitado o ampliado, visión borrosa

  • Escuchar sonidos amplificados

¿Por qué puede confundirse una crisis de ansiedad con una enfermedad física?

Cuando se tiene una crisis de ansiedad el cuerpo se activa como si tuviera que huir apresuradamente de un incendio, pero estando en una situación en la que de repente si se tiene esta alteración es totalmente irracional, el miedo activa todo el sistema parasimpático ayudando a la persona a ponerse en acción, a dar el máximo de sí mismo para poder huir del peligro.

 

Al vivir esta extrema activación en una situación donde no se debería de sentir, donde uno no debería de temer en absoluto a nada, las personas lo primero que piensan es que pueden estar padeciendo un problema físico como: infarto cardíaco, infarto cerebral, ataque epiléptico, etc. En consecuencia, al sentir el cuerpo extremadamente alterado en un lugar sin amenazas reales, la persona intentará controlar esas reacciones incomprensibles de su cuerpo y cuando más trate de controlar los síntomas, más se descontrolarán,  padeciendo un ataque de pánico.

 

¿Cómo se construye el trastorno de ataque de pánico?

Las personas que han sufrido un ataque de pánico intentan buscar soluciones para evitar que no les ocurra otra vez. Pero como decía Oscar Wilde: “Muchas veces con las mejores intenciones se producen los peores efectos.” En nuestra experiencia hemos observado que las personas que tratan de solucionar el problema sin obtener resultados que minimicen el problema por un mínimo de 3 meses, desarrollarán el trastorno de ansiedad.

Las soluciones que generalmente intentan las personas con trastorno de Ataque de Pánico 

 

  • Intento de control de las propias reacciones

Lo primero que intenta hacer una persona que padece de crisis de ansiedad es controlar sus reacciones físicas por miedo a que se descontrolen de nuevo o para calmarlas. La persona suele mirar y escuchar con atención desmedida todos los síntomas o señales del cuerpo.

 

Esta solución no funciona porque mientras más se intenta controlar voluntariamente los síntomas fisiológicos espontáneos y que se presentan sin control (por ejemplo: latidos del corazón, respiración, etc), más se descontrola. “El exceso de control les hace perder el control”

  • Tomar precauciones

Llevar una botella de agua, la medicina, haber dormido un determinado número de horas, estar cerca de un baño, etc. podrían ser ejemplos de las precauciones que las personas suelen tomar para poder afrontar su vida. Pero estos pacientes tomarán, a menudo precauciones adicionales para sentirse fantasiosamente protegidos y contradictoriamente más desprotegidos se sentirán.

  • Solicitud de ayuda y protección

Si la persona debe afrontar una situación, antes va a intentar pedir a alguien que lo acompañe, pensando que si van acompañados y les pasa algo, se les podrá socorrer sintiéndose así más protegidos y seguros. De nuevo, esa solución, invalida cada vez al paciente.

 

  • Estrategias de evitación

Las personas que han padecido una crisis de ansiedad en una situación en concreto, suelen evitarla, pensando que si la afrontan se vuelven a poner en peligro y volverán a padecerla. Pero cada vez que evitan una situación más se sienten incapaces de afrontarla. Y como además el problema no desaparece, la persona cada día evita más y más situaciones y se va sintiendo cada vez más y más condenado a sufrirla de nuevo.

  • Hablar del problema

Se tiende a pensar que hablando, las personas se descargan y se curan, pero en los casos de miedos, fobias y obsesiones pasa justamente lo contrario. El miedo es como un virus, y cuando más se habla de él, más se extiende por todas partes.

¿Cómo se combate el problema?

Primero la persona debe de ser muy consciente que está intentando solucionar su problema con maniobras que en vez de ayudarle le están manteniendo y empeorando. Por lo tanto, en la primera fase de la terapia daremos herramientas a la persona para que consiga bloquear los intentos de solución que no funcionan. Paralelamente, se entrena al paciente a usar técnicas y recursos terapéuticos psicológicos que siguen una lógica aparentemente paradójica, con la que no sólo logran controlar los Ataques de Pánico sino que también consiguen que no aparezcan más. Posteriormente, una vez el paciente adquiere confianza y gestiona bien las técnicas, lo llevaremos a afrontar todas esas situaciones que evitaba por miedo al miedo, así le guiaremos para que elimine todas las solicitudes de ayuda y precauciones que tomaba, y que en vez de protegerlo lo estaban afectando.

“El miedo mirado a la cara se convierte en coraje, el miedo evitado siempre se transforma en pánico”.

Máxima sumeria anónima

¿Qué es un Ataque de Pánico?
Síntomas de la Crisis
¿Crisis o Enfermedad?
¿Cómo se Construye el Trastono?
¿Cómo Combatir el Problema?

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