
Trastorno de ansiedad o ataque de pánico

Gonzalo Rodríguez Perusquía
Psicología de Emergencia Familiar

Como terapeutas familiares tenemos muy en cuenta que para solucionar los problemas de los pacientes no nos debemos de centrar solamente en la persona, sino que también debemos tener en cuenta las relaciones que establece ésta con los demás, y con el mundo que le rodea.
Tenemos muy presente el concepto de retroalimentación en el sentido que todo nos influencia para bien o para mal, así como nosotros continuamente también estamos influenciando sobre nuestro entorno. Es muy necesario tener todo esto en cuenta para entender como abordamos la Terapia Familiar.
En muchas de las intervenciones que realizamos acabamos trabajando con la familia. Así mismo, en las terapias individuales siempre tenemos presente el concepto sistémico, es decir, nos imaginamos a la persona como si estuviera atada por hilos invisibles con los demás, con sus propiedades, sus cosas, con la sociedad en que vive, el mundo que le rodea; y si alguno de estos hilos está tenso provocará que la persona le cueste mantener el equilibrio.
¿Cómo es una terapia familiar desde nuestra perspectiva?
Para afrontar una Terapia Familiar solemos realizar una intervención estratégica orientada a la solución. En las primeras sesiones se define el objetivo a alcanzar, un objetivo que debe de ser compartido por todos los miembros. Por otro lado, se estudian todos los intentos de solución que se hayan puesto en práctica en su momento, entendiendo que si no han funcionado son soluciones que no sólo no funcionan, sino que si se reiteran pueden mantener y empeorar el problema.
En una primera fase también se analiza el tipo de modelo familiar predominante: modelo familiar hiperprotector, democrático-permisivo, delegante, intermitente o autoritario. En la segunda fase de la terapia se prescriben hacer ejercicios para que, a través de ellos, consigan sentir algo distinto respecto a su situación y de esta forma les ayude a percibir su realidad de forma más constructiva. En la tercera fase, se consolidan los cambios conseguidos explicando por qué han cambiado y qué podrían volver hacer o no hacer si se presentan cambios adversos. En la cuarta y última fase, se realiza el cierre de la terapia.
El modelo terapéutico realiza intervenciones directivas planificadas deliberadamente por el psicólogo, las cuales constituyen su principal técnica terapéutica. Las indicaciones pueden ser paradójicas; contradictorias o directivas, sencillas o complejas que llevaran a la familia a experimentar una situación nueva que les haga sentir una Experiencia Emocional Correctiva, es decir, que empiecen a sentir algo distinto a lo que antes habían sentido y que inevitablemente les provoque un cambio de percepción hacia la situación problemática o hacia el miembro de la familia donde había una relación tóxica.
¿Deben de asistir todos los miembros de la familia a una terapia familiar?
No hace falta que vengan todos los miembros de la familia ni que todos ellos estén presentes en una misma sesión terapéutica.
Si algún miembro de la familia no quiere participar del proceso no pasa nada. Porque, por ejemplo, si nos interesa que venga a las sesiones el paciente identificado, se construye una estrategia a medida para conseguir el objetivo de que se implique en la psicoterapia. En otros casos no es imprescindible que asista el paciente identificado, y entonces será a través de dar indicaciones a los miembros implicados será como se logre cambiar de forma indirecta a los familiares que no están en las sesiones.
Por otro lado, hay que saber que en algunos casos se cita a la familia en la misma sesión pero en otros muchos casos y por estrategia se hará una Terapia Familiar viendo a los miembros por separado. Por ejemplo: citando a los padres juntos o separados, pero por otro lado los hijos de éstos.
En resumen, para hacer una Terapia Familiar eficaz no tienen por qué querer hacerlo todos, ni tener la misma disponibilidad horaria para acudir a las visitas.
¿Cuándo se recomienda asistir a terapia familiar?
Siempre que se observe que hay un problema que afecta no sólo a una persona sino también a otros miembros de la familia, es decir, el sufrimiento de uno acaba generando malestar a los demás. También cuando la persona que padece el problema vive con su familia es recomendable hacer alguna intervención familiar; en ella se dotará a los familiares de herramientas para que sepan ayudar más y mejor a ser querido.
¿Qué problemas se pueden tratar con una terapia para familias?
Si se realiza una Terapia Familiar Estratégica, donde el marco de la sesión es flexible y autocorregible y se va construyendo ésta con el objeto de lograr con mayor eficacia y eficiencia el resultado, se pueden tratar todos los problemas o trastornos psicológicos sin excepción. Aunque también por estrategia se podría decidir no realizar una Terapia Familiar sino decidir realizarla individualmente; pero si fuera así, igualmente los terapeutas realizamos las terapias individuales teniendo en cuenta la perspectiva familiar, es decir, teniendo en cuenta que la persona podrá estar en mejor equilibrio mental si construye relaciones saludables tanto consigo mismo, como con los demás.
Terapia Familiar
